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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Otro poema de desamor, de Bukowski

camas, sanitarios, tú 
y yo-

Piensa en las camas
usadas una y otra vez[,]
en las que follamos
en las que perecemos.

En este suelo
en donde algunos follan mejor
que la forma en la que mueren
pero la mayoría muere
mejor que la forma
en la que folla,
y también perecemos
poco a poco –
en los parques
comiendo helados, o
en iglús
o por demencia,
o sobre esteras
o a causa de amores
que han zarpado
o
o.

:camas camas camas
:sanitarios sanitarios sanitarios

El sistema de desagüe
ha sido el mejor invento
humano.

Y tú me has inventado
y yo te he inventado
y por esa razón
en esta cama
ya nunca más
nos entendemos.
Eras la mayor
invención del mundo
hasta que
decidiste
desecharme.

Ahora es tu turno de esperar
a que alguien más
tire de la palanca del retrete.
Alguien te hará lo mismo,
a ti,
perra,
o tú lo harás
si nadie
más lo hace por ti-
revuelta en tu propia
verde o amarilla o blanca
o azul
o lavanda
despedida.




Fuente: Charles Bukowski, Love is a Dog From Hell
Traducción: Lucio Arreola Barroso





"Los placeres de los condenados" de Bukowski

los placeres de los condenados

los placeres de los condenados
se limitan a breves instantes
de felicidad:
[tan breves,] como cuando nuestros ojos se ven reflejados en la mirada de un perro,
como las cajas de papel encerado,
como el fuego consumiendo el ayuntamiento,
el condado,
el continente,
como el fuego consumiendo el cabello
de doncellas y monstruos;
como el gañido de halcones alrededor de un árbol de duraznos,
como el mar vertiéndose entre sus garras,
como los tiempos
de ebriedad y desaliento,
todo en llamas,
todo húmedo,
todo perfecto.



Fuente: Charles Bukowski, The pleasure of the damned
Traducción: Lucio Arreola Barroso

sábado, 22 de agosto de 2015

Un poema de desamor

Atrapado

No desnudes mi amor
podrías encontrar un maniquí;
no desnudes el maniquí
podrías encontrar
mi amor.

Ella me olvidó
desde hace tiempo.

Se está probando un sombrero 
nuevo
y jamás
la había visto
tan coqueta.

Es
niña
y maniquí
y
la muerte.

No puedo
odiarla
por ello.

No es nada
fuera de lo común
lo que ha hecho.

Sólo me hubiera gustado
que hubiera sido de otro modo.




Fuente: Charles Bukowski, Love is a Dog From Hell
Traducción: Lucio Arreola Barroso

viernes, 21 de agosto de 2015

"Otra cama" de Charles Bukowski

Otra cama

Otra cama
otra mujer

Más cortinas
otro baño
otra cocina

Otros ojos
otro cabello
otros
pies y dedos.

Todo mundo busca.
Indagación perpetua.

Permaneces en cama[,]
ella se arregla para ir al trabajo[,]
y te preguntas que le habrá pasado
al último que estuvo aquí
y al que estuvo antes que él...

Todo resulta tan agradable -
hacer el amor[,]
dormir juntos[,]
la apacible bondad...

Cuando se ha ido te levantas y usas
su baño,
todo es tan íntimo y tan extraño.
Regresas a la cama y
y duermes por otra hora.

Al marcharte lo haces con tristeza
aunque la verás de nuevo
sin importar si resultan bien o no las cosas.
Conduces calles abajo hasta la costa y
te quedas sentado en tu auto. Ya es cerca del mediodía.

-Otra cama, otras orejas,
otros pendientes, otra boca, otras pantuflas, otros
colores de vestido, puertas, número telefónico.

Alguna vez fuiste lo suficientemente fuerte como para vivir solo.
deberías ser más sensible[,] considerando
que ya casi eres un hombre de sesenta.

Das marcha al auto y mueves la palanca de velocidades
pensando, llamaré a Jeanie en cuanto llegue a casa,
no la he visto desde el viernes.





Fuente: Charles Bukowski, Love is a Dog From Hell
Traducción: Lucio Arreola Barroso

miércoles, 28 de mayo de 2014

Charles Bukowski enfrentándose a la muerte (2a. parte)

Continúa la serie de poemas sobre la muerte de Charles Bukowski publicada en nuestra entrada anterior.



azul*

pez azul, noche azul, un cuchillo azul-
todo es azul.
y mis gatos son azules: pelaje azul, garras azules,
bigotes azules, ojos azules.

mi lámpara junto a mi cama produce
un brillo azul.

en mi interior, mi corazón azul bombea sangre azul.

mis uñas de las manos, mis uñas de los pies son
azules

y alrededor de mi cama flota un
fantasma azul.

incluso el sabor de mi boca es
azul.

y yo sigo solo y agonizante y
azul.



*Azul: En inglés, el color azul es sinónimo de tristeza.



recapitulación

más días perdidos,
días sangrientos,
días evanescentes.

más días malgastados,
días desechados,
días fustigados,
mutilados.

el problema es
que son días que se suman
a una vida,
mi vida.

yaciendo aquí
a mis 73 años de edad
me siento vilmente
engañado,
como cuando se rompe un palillo
mientras uno
se lo pasa
por lo dientes.

la muerte debería ser sencilla;
como un tren de carga que
no alcanzas a escuchar
justo cuando le acabas de dar la
espalda.



se avecina el ocaso

no hay quien se lamente de mi partida,
ni siquiera yo;
pero me gustaría escuchar el canto de algún juglar
o al menos algún brindis con una copa de vino.

creo que debe resultar molesta sobre todo para los jóvenes:
una muerte lenta y apacible.
aun así podría resultar todo un sueño hecho realidad para cualquier hombre;
uno desea zarpar en una vieja embarcación,
con sus cascos cubiertos de costras blancas de sal
desplazándose sobre el mar mientras sacude nuestras ideas de inmortalidad.

agua de mar en nuestras narices
agua de mar en nuestro cabello
agua de mar hasta el tuétano, en los ojos
y sí, también dentro de nuestro pecho.
¿acaso extrañaremos
el amor de una mujer o la música o los alimentos
o el retozar de un enorme y musculoso
caballo, pateando terrones y destinos
alto y lejos
por un instante mientras se avecina el ocaso?

por ahora es mi turno
y no hay ninguna majestuosidad en ello
porque tampoco hubo ninguna majestuosidad
antes
y cada uno de nosotros, como gusanos arrancados
de nuestras manzanas de un mordisco,
no merecemos ninguna clase de indulto.

la muerte entra por mi boca
y las serpientes recorren mis dientes
y me pregunto si acaso no me siento asustado de
esta sorda y apacible muerte que
se asemeja al marchitarse de una rosa.



cavilaciones durante el crepúsculo


el divagar de la mente,
la pérdida paulatina, el marcharse lejos.
el propio fallecimiento no puede resultar nada interesante.
desde mi cama veo 3 pájaros a través de la ventana del lado Este:
uno negro como el carbón, otro café oscuro, el
otro amarillo.
conforme anochece contemplo el parpadear de las luces del puente.
me encuentro tendido en mi cama envuelto hasta la barbilla.
no tengo idea de quién ganó en la pista de carreras el día de hoy.
mañana tendré que volver otra vez al hospital.
¿por qué a mí?
¿por qué no?


mi último invierno

contemplo esta última tormenta como si careciera de importancia a los ojos
del mundo;
hay cosas mucho más importantes por las cuales preocuparse y a tener
en consideración.

contemplo esta última tormenta como si careciera de importancia a los ojos
del mundo
y no quiero decir con ello que debería darle importancia alguna.
han habido otras tormentas mucho más grandiosas e impresionantes.
contemplo esta última tormenta mientras se avecina y en calma
mi mente espera.
contemplo esta última tormenta como si careciera de importancia a los ojos
del mundo.
el mundo y yo raras veces hemos estado de acuerdo en la mayoría
de las cosas pero
por hoy coincidimos en algo.
así que adelante, trae a mí esta última tormenta.
que ya he aguardado pacientemente por ella demasiado tiempo.  



como un delfín

la muerte posee un borde escabroso
a partir del cual no hay escapatoria.
el guardián tiene posado su ojo sobre mí.
su ojo malo.
por ahora estoy pasando duros momentos
en soledad.
encerrado bajo llave.
no seré el primero ni tampoco el último.
sólo me gustaría contarles cómo pasan estas cosas.
en este momento, yazgo bajo mi propia sombra.
los rostros de la gente se tornan cada vez más tenues.
las viejas canciones todavía siguen sonando.
con mi mano en el mentón, sueño con
la nada mientras mi infancia perdida
se precipita como un delfín
en los gélidos mares.



Fuente: Charles Bukowski, The pleasure of the damned
Traducción: Lucio Arreola Barroso